¿Nos ayuda la tecnología a disfrutar de las cosas importantes?

Seguramente recordéis el suceso de Adele con una fan en un concierto de Verona. No es la única vez que se ha hablado de esto, hay imágenes muy ilustrativas al respecto, como la de la anciana que contemplaba sonriente en una valla, la de los jóvenes y el cuadro de Rembrandt, o la que inmortalizaba  un discurso del presidente Nixon frente a multitud de jóvenes en 1969.

disfruta del concierto en la vida real, no a través de tu cámara

¿Qué puede llevar a una artista de tanto renombre, a parar el concierto para pedirle a una fan que dejase el móvil?, ¿es acaso cierto que con el avance de la tecnología, estamos dejando de disfrutar de las cosas importantes?, ¿o nos ayuda a disfrutarlas de otra manera?, ¿es que antes no pasaba?, ¿qué es importante y qué no lo es?

Sobre todo ello reflexiona a continuación Valeria Sivera. ¡No te pierdas esta fantástica reflexión!

“Puede que no se trate de haber dejado de disfrutar de las cosas importantes, sino de haber puesto una barrera entre ellas y nosotros mismos”

Con un ejercicio de observación, llegamos a abismar la verdadera repercusión que han tenido las nuevas tecnologías sobre nosotros. El día a día se nos hace duro sin un aparato electrónico a nuestro alrededor. La realidad es experimentada y vivida a través de un objeto con pantalla que nos transfiere su misma concepción del medio, o de lo que él puede llegar a ser; mediante la tecnología perfeccionamos el entorno.

Pero el cuestionamiento de cuál sería la opción más correcta, constituye un punto de no retorno, por el hecho de que la adaptabilidad a las novedades tecnológicas es extrema, y su aceptación también. Los recuerdos empíricos se convierten en un imprescindible. Un evento debe ser retratado de algún modo, y compartido mediante redes sociales. Por tanto, podemos decir que lo holístico de nuestro día a día se ha convertido en algo susceptible y necesitado de ser reflejado, rememorado y colectivizado.

Respecto a esto, proponemos el ejemplo de una artista tan reconocida internacionalmente como es Adele.

Ella, en su concierto en Verona, hizo que uno de sus espectadores dejase de grabar el concierto, proponiendo, a su vez, que disfrutase de ella en carne y hueso, no a través de una pantalla. Teniendo esta acción en cuenta, ¿por qué no hacernos una reflexión?: ¿Somos realmente sujetos necesitados de pantallas para disfrutar de lo que se nos presenta?, ¿somos capaces de rememorar dicho evento sin necesidad de una cámara, o un filtro de por medio que perfeccione el reflejo de su esencia?

Asimismo, podemos afirmar que puede que no se trate de haber dejado de disfrutar de las cosas importantes, sino de haber puesto una barrera entre ellas y nosotros mismos.


Como la opinión es muy subjetiva, ¿te animas a contarnos la tuya?

  1. #8
    Daniel Va

    Yo estoy con Adele, hubo mucha gente que veían el concierto o lo habrían visto en streaming si no hubiesen podido pagar la entrada. Y la que si está dentro prefiere hacer periscopes que disfrutar la experiencia. En fin...

  2. #7
    Anónimo

    Ya no es solo en eventos...¿Quedan familias que no estén con el whatsapp en una cena? Las escenas de amigos que estando enfrente hablan por facebook con los que están lejos son frecuentes. Si, la tecnología nos conecta pero no está desconectando de la gente más próxima. Coincido contigo!!

  3. #6
    Valeria Sivera

    Gracias por vuestros comentarios. Respecto a quién es Adele para hacer este escarnio, Alsira, creo que es una personalidad pública con renombre e influencia con una invitación, en ese mismo concierto, a reflexionar sobre el exceso, no sobre el uso. El problema es vivir a través de las pantallas, no usarlas para immortalizar ciertos eventos. En ese aspecto estoy 100% de acuerdo con Adele. Aunque, por supuesto, son opiniones distintas. ¡Gracias por tu aportación!

  4. #5
    Alsira

    Adele no es quién para hacer un escarnio público a una pobre fan que sólo inmortalizaba el momento. Nada de reflexión y si mucha crítica a una señora empeñada con vivir y remunerarse como se hacía hace 20 años. Por desgracia para Adele, no ha pasado por ella demasiada tecnología salvo el photoshop de sus obsoletos CD

  5. #4
    @makertan

    Difícil posicionarse, hay muchos grises en este interesante tema. Mi opinión al respecto es que si noto una decadencia de valores en la sociedad, pero no creo que sea culpa de la tecnología sino de la falta de educación que estamos recibiendo y ofreciendo, dando por hecho que la tecnología proveerá. Dicho esto, cada cuál es dueño de hacer lo que quiera y de vivir cómo quiera, aunque no le guste a Adele, la gente también vive en sus pantallas; esa es una realidad. ¡Gracias por tu reflexión Valeria!

  6. #3
    Pablo P.

    ¡Que pena da la foto de Rembrandt! Antes la gente leía, iba al teatro, veía exposiciones...hoy ven la tele, van al fútbol y ven cine industrial. ¿Alguien puede afirmar que la tecnología no tiene nada que ver en ello?

  7. #2
    Nazaret

    Buen post. Yo creo que cada día somos más dependientes de la tecnología, mi padre cambiaba bombillas, hacia tabiques, reparaba cables, motores...y hoy en día nos quitas el ordenador o el móvil y nos hacemos inútiles. Yo si veo una alienación tecnológica del ser humano...

  8. #1
    Elisa Escobedo

    Felicidades Valeria por tu reflexión. Está claro que sin criminalizar la tecnología, esta no debe impedirnos disfrutar en esencia de todo: un concierto, una buena conversación, una ponencia, en definitiiva debemos mantener nuestra esencia humana, y vivirla con la alegría del 100% de nuestros sentidos, gran post.

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