Influencers, ¿nueva o vieja profesión digitalizada?

Instagrammers, bloguers, youtubers… los influencers están de moda. De hecho, ser youtuber durante el 2016 fue una de las diez profesiones más deseadas por los niños españoles -según se desprende de la XIII Encuesta Adecco ¿Qué quieres ser de mayor?, ya era la cuarta profesión más deseada para el futuro-.

Sin duda, estamos hablando de personas que con sus opiniones influyen realmente en una audiencia. Tal es el interés de las marcas en ellos, que incluso se han desarrollado algoritmos para calcular cuánto gana por publicación un instagrammer (Sólo en el entorno del marketing de influencers, MediaKix estima un tamaño del mercado de entre 5.000 a 10.000 millones de dólares para el año 2020)

Y ante este panorama son muchas las preguntas que nos hacemos: ¿Son los influencers un fenómeno actual o ya existían antes?, ¿qué los diferencia de una celebrity de toda la vida?, ¿estamos hablando realmente de una profesión?, ¿vale con tener una gran audiencia para poder evangelizar un tema concreto?

Bernard Seco, Valeria Sivera, y Gonzalo Galván nos dan a continuación su opinión personal acerca de estas y muchas otras cuestiones relativas a los influencers. ¡No os perdáis sus interesantes puntos de vista!

¿Surgen los influencers debido al auge de las redes sociales?

Las nuevas tecnologías se han convertido en un escaparate digital donde los usuarios exponemos nuestras inquietudes y pensamientos al resto del mundo. Este hecho ha permitido democratizar la influencia, permitiendo que ciertos usuarios puedan lograr un amplio volumen de seguidores y por lo tanto, resulten de interés para las marcas. Sin embargo, ¿acaso no existían influencers antes de las redes sociales e internet? Nos da su particular visión Bernard Seco.

“Que exista Twitter, Facebook, Youtube… te da una ventana de posibilidades” – Bernard Seco

Ser influencer, ¿una nueva profesión?

El documental de la PBS “Generation Like” de Douglas Rushkoff ofrece una interesante visión acerca de cómo han acogido los jóvenes el fenómeno de la influencia en redes sociales, y cómo los likes se han convertido en un elemento altamente monetizable, hasta el punto de que no son pocos los que han pasado de convertir un hobbie, en algo mucho más profesionalizado. Ahora bien, ¿sólo saben profesionalizarse los jóvenes? ¿Cómo ven los millennials esto? Os dejamos con la opinión de Valeria Sivera.

“Ser influencer se ha convertido en un nuevo estatuto o tipo de trabajo” – Valeria Sivera

Actualmente oímos hablar constantemente de los jóvenes (o no tan jóvenes) youtubers o influencers. El porqué se les llama así, lo relaciono con su impacto en la sociedad. Y precisamente este impacto es un elemento diferencial por el cambio dimensional: las conexiones han pasado de lo presencial a lo digital. Asimismo, son los llamados “influencers” los encargados de establecerlas mediante las redes sociales o vídeos en Youtube. Y ello es desarrollado a través de su imagen, personalidad y relaciones sociales.

Con la reflexión alrededor de este tema, debemos tener en cuenta el nuevo lenguaje en la actualidad. Más que jóvenes que dejan su trabajo para ser influencers, son jóvenes que dejan su trabajo o sus estudios para tener otro trabajo, el de influencer. Además, al pensar en la tasca del influencer como tal, veremos que se han convertido en una categoría más del modelismo ‘per se’: las marcas hacen uso de sus imágenes y contactos, ya que los influencers son modelos en la red; establecen relaciones más próximas a los potenciales clientes de dichas marcas, y, por tanto, el uso de los productos que se quieren vender alcanza más efectivamente al público. Incluso más específicamente, hay influencers también de opinión y divulgación crítica.

No podemos negar que la evolución tecnológica comporta también cambios de paradigma, no sólo en las relaciones interpersonales, sino también en la tipología de trabajo. Ser influencer, además, comportaría otra forma de hacer campañas de publicidad con la imagen, tweets y mensajes en Instagram de una personalidad reconocida por las mismas redes.

En cuanto al perfil del influencer, debemos ser honestos con el hecho de que ayudaría a ensalzar el estereotipo de belleza y perfección del siglo XXI. Pero ello va ligado a lo que comentábamos en el inicio de este artículo: los influencers serían una tipología misma de los modelos comúnmente conocidos.

En definitiva, ser influencer se ha convertido en un nuevo estatuto o tipo de trabajo, en un “subgremio” que ha surgido de forma totalmente lógica ya que, al emerger con tanta potencia las redes sociales, es en ellas donde se establecen conexiones más directas entre las marcas y los usuarios.

¿Es evangelizar tarea de los influencers?

Es evidente que la evolución del entorno digital, junto con la cuantificación de seguidores, y la viralidad de las redes sociales, ha otorgado a muchos profesionales de un potente altavoz con el que ganar visibilidad. Hasta el punto de llegar a ser referencia en su sector, o en un tema concreto, con capacidad de influencia. Sin embargo, ¿es suficiente tener muchos seguidores para hablar de cualquier cosa?, ¿se puede ser un evangelizador de algo sin ser experto?, ¿debería ser así? A continuación Gonzalo Galván reflexiona sobre tres conceptos que podrían estar íntimamente relacionados: influencer, gurú y evangelizador.

“El evangelizador e influencer es muy bueno siempre que sea experto de lo que habla” – Gonzalo Galván


Lecturas de interés

  1. #1
    @makertan

    Síndrome de Dunning-Kruger, el valor del like, lo viejo o nuevo del fenómeno de los influencers y muchos más aspectos. Interesantísimos puntos de vista sobre la palabra de moda de los últimos años. ¡Muchas gracias Valeria, Bernard y Gonzalo por expresar vuestras opiniones!

CREAtech540º en tu correo

CREAtech540º en tu correo

¡No te pierdas ningún contenido!

¡Muchas gracias! Hasta pronto :).

Top