Emprender es lanzarse al vacío

El pulso se acelera, cada vez duermes menos, haces cálculos para ver si llegas a fin de mes y tu cabeza te va a mil por hora preguntándote que por que narices te has metido en este follón con lo bien que estabas antes.

Hace 9 meses mi situación era completamente diferente. Tenía un trabajo estable, horario de 9 a 6 y la seguridad de cobrar un sueldo fijo a primeros de mes. He de reconocer que en el ámbito laboral siempre fui un privilegiado. A pesar de tener lo que se supone que la mayoría de las personas buscan en el ámbito profesional, sentía que me faltaba algo, no me sentía completo y eso se debía a que no hacía algo que me apasionase. Con los años he ido aficionándome al marketing y las nuevas tecnologías y, cada vez  tenía más claro que quería crear una start-up tecnológica.

Pero claro, solo con tener una pasión no es suficiente, hace falta también una idea para lanzarse a la aventura y arriesgarlo todo, y esa idea me llegó hace justamente 9 meses.

En mi caso, fue una aplicación sobre publicidad y lo primero que hice fue pensar en cómo me gustaría a mí como usuario que fuera esa app. Las ideas empezaron a surgir de golpe y la cabeza me iba a mil viendo todas las posibilidades que había para la aplicación. Al llegar a casa me puse a investigar por internet y llegó el primer chasco. Ya existían ofertas similares. Lejos de desanimarme, realicé una comparación de todas las empresa que encontré por internet y me puse a pensar en cómo podía mejorar el producto.

Una vez definidos todos los puntos importantes, llega el momento de la verdad: La ejecución de la idea. Pedí un presupuesto a una empresa de desarrollo de aplicaciones. Pero claro a pesar de ajustarme el precio, mis ahorros no eran suficientes y tenía que buscar financiación.  Aquí es donde aparece la triple F famosa. Family, Fools and Friends. Les comenté el proyecto y, no sin algunas dudas iniciales, les gustó la idea y decidieron invertir en ella. Una vez conseguido el dinero suficiente, podíamos empezar el desarrollo.

Decido dar el paso y dejar mi trabajo anterior. Ya no había marcha atrás y es en ese momento cuando me di cuenta de los problemas que hay en España para emprender. Burocracia, falta de ayudas para emprendedores, dificultadas a la hora de conseguir financiación externa o  pagar autónomos (incluso cuando no estas facturando!) son algunas de las piedras que me encuentro en el camino. Sigo adelante y veo que el proyecto está ya muy avanzado y que puedo empezar a presentarlo a profesionales del sector. Ese es uno de los momentos más duros para cualquier emprendedor, ya que a pesar de que les has enseñado el proyecto a tus amigos o familiares, no son un público objetivo, y ahora que es cuando te enfrentas a tus futuros clientes es donde realmente te la juegas. Finalmente el test de mercado no cumple con mis expectativas y ahí es cuando me di cuenta de la realidad. El producto era interesante, pero había que conseguir algo más, algo que marcase la diferencia.

En ese momento es cuando ves lo competitivo que es el mercado donde 9 de cada 10 start-ups fracasan y que lo que realmente marca la diferencia  a la hora de triunfar era la formación, la planificación y la ejecución. 

Mis amigos y familiares cuando les digo que estoy montando mi propia empresa me hacen siempre la misma pregunta. ¿Por qué? ¿Por qué dejar de lado tu estabilidad financiera y laboral por esta nueva aventura? Yo siempre les digo que Tinka es una apuesta personal, donde me siento muy feliz de construir este proyecto desde cero y que eso me produce una satisfacción enorme

Durante este viaje empresarial en el que se ha convertido mi vida en los últimos meses, creo que he llegado a la conclusión que emprender es saltar al vacío. Es un acto de fe donde, aunque confías en tus posibilidades a veces te invade una sensación de vértigo y te dan ganas de volver a tierra firme. Una vez escuché que el vértigo no es el miedo a caer, si no el deseo de saltar y al saltar pueden pasar dos cosas, caer bien o fallar, pero siempre es mejor fallar en algo que amas que tener éxito en algo que odias.

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  1. #11
    Gerardo.

    Me encanta tu ultima reflexión......y por ello ¡Te deseo éxito en algo que amas (ésto debe ser una pasada).....!¡Como mola el cambio que se está produciendo, admiramos a quien lo intenta, lo consiga o no....!

  2. #10
    Mel Campos

    ¡Sigue Peleando por Ese Sueño Miguel! Los tiempos difíciles son los tiempos de los Valientes, y Tú eres uno de Ellos. Suerte con Tu Sueño y adelante

  3. #9
    Anónimo

    ¡Sigue Peleando por Ese Sueño Miguel! Los tiempos difíciles son los tiempos de los Valientes, y Tú eres uno de Ellos. Suerte con Tu Sueño y adelante.

  4. #8
    Manuel Rodríguez

    Enhorabuena Miguel por saltar al vacío y alentar a otros a dar el salto!

  5. #7
    Óscar Fernandez

    Enhorabuena por la claridad de visión que es para ti el emprendimiento. Así es, tal cual lo describes. No decaigas nunca y te auguro éxito personal. Formación, planificación y ejecución. Paciencia, prudencia y perseverancia añadiría yo. Go!

  6. #6
    makertan

    A la gente que como Miguel se atreven a ir a por su sueño (cuando podrían vivir bien en la estabilidad de otros grandes puestos de trabajo muy bien pagados) sólo se les puede aplaudir. Aplaudir porque el camino de ser empresario en este país es duro, porque las soluciones que tiene una startup y los recursos de los que dispone son bajos y porque para competir y hacerse un hueco con las grandes deben dar el 200%. Si luego sale mal, mala suerte (o error de cálculo) pero es gente que dormirá todas las noches con la felicidad de que tienen la posibilidad de cumplir un sueño. Gracias por las reflexiones Miguel. Un saludo y suerte :)

  7. #5
    Miguel Montoro

    Muchas gracias Eduardo por el consejo, efectivamente, la vida es algo más que trabajar, pero ya que hay que hacerlo, mejor que sea en algo que te gusta y te llena, pero desde luego hay que intentar encontrar el equilibrio, familiar, social y laboral, que como bien sabrás no siempre es fácil

  8. #4
    Eduardo Mancebo

    Como me suena ese sentimiento, esos nervios y ese desasosiego diario. No me gustan los consejos, así que solo es una vivencia... Nunca dejes de disfrutar de todo lo que tienes a tu alrededor. Emprender es un sueño, pero no el único, y a veces ponemos tanto que nos olvidamos del resto! No te conozco Miguel, pero con esa ilusión y esas ganas te lo comerás con patatas! Suerte compañero!!!

  9. #3
    Cristina Recuero

    Te deseo toda la suerte del mundo Miguel y enhorabuena solo por la valentía de intentar cumplir tu sueño, aunque bien pensado el sueño ya lo estas cumpliendo con el intento. Seguro que en el camino encuentras muchos apoyos y esa caída no es al vacío. Aquí cuentas con uno! Esperamos saber más cuando el proyecto vea la luz.

  10. #2
    Miguel Montoro

    Hola Kike, como emprendedor que eres, ya sabes todas las cosas complicadas que conlleva emprender un nuevo proyecto, pero también todas las ENORMES satisfacciones que consigues, ya que hay pocas cosas comparables a dedicarte a lo que realmente te gusta, por lo que merece la pena intentarlo. Espero que te salga muy bien esta nueva aventura y manténme informado!! Un saludo y me alegro que te haya gustado el post

  11. #1
    Kike Martinez Bermejo

    Pues mira Miguel, efectivamente es dar un salto al vacio, y como bien dices: "siempre es mejor fallar en algo que amas que tener éxito en algo que odias" Yo he tenido mi propia agencia de marketing online y tengo un trabajo en una Universidad, pero ayer leyendo el blog de un amigo surgió la idea, y después de leer tu post sigo en mis trece que al final, durante el Q1 de 2015 trataré de lanzar esta pequeña start-up. Gracias por tus vivencias, me van a ayudar mucho.

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