Economía colaborativa: ¿otro modelo de negocio lucrativo?

¿Es la economía colaborativa, tan colaborativa u otro simple modelo de negocio lucrativo?

Internet trajo nuevos modelos de negocio y uno de los que más da que hablar es la llamada “economía colaborativa”, donde la tecnología proporciona la posibilidad de una transacción “persona a persona”.

Aunque en un principio la economía colaborativa se basaba en el trueque de productos y servicios entre particulares, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) lo define muy bien: “El intercambio entre particulares de bienes y servicios que permanecían ociosos o infrautilizados a cambio de una compensación pactada entre las partes.

La movilidad con capacidades como la geolocalización, la instantaneidad en cuanto a contacto y transaccionalidad ha traído nuevos jugadores que utilizan el concepto de colaboración intermediando y conectando de forma lucrativa servicios y productos de personas con clientes interesados, facilitando así de forma inmediata el intercambio.

El concepto de “economía colaborativa”, que en un principio podía ser concebido como una transacción sin ánimo de lucro entre dos particulares, ya no es tal con la aparición de plataformas, haciendo que nos preguntemos si la naturaleza de la plataforma que une a ambos lados puede ser considerada como colaborativa o no.

Por poner un ejemplo de la dificultad que entraña delimitar esta definición, la propia Comisión Europea remarcó recientemente que cumplir con retos sociales no equivale por si sólo a ser llamado economía colaborativa.

I) ¿Cómo definir la naturaleza de la economía colaborativa?

Cada vez son más las voces que hablan de la importancia de delimitar qué es y qué no es economía colaborativa con diferentes posturas, que van desde modelos más cooperativistas a otros más mercantilistas.

Dada la dificultad de discernir claramente la naturaleza de la actividad de muchas de estas plataformas, algunos analistas han propuesto modelos para intentar esclarecer y diferenciar , buscando cómo establecer reglas para encontrar la verdadera “economía colaborativa”.

Y aunque no hay un estándar, podemos evaluar el grado de colaboración de cada modelo. A continuación os proponemos algunas de estas ideas:

En su artículo “Understanding New Power”, Jeremy Heimans y Henry Timms, hablan acerca del poder que tendrán los modelos de negocio colaborativos ofreciendo un marco para entender y contrastar cómo funcionan los modelos participativos existentes en la actualidad, en contraposición a los modelos más tradicionales.

– Según el grado de comportamiento (Jeremy Heimans y Henry Timms)

Mediante el grado de comportamiento, podemos distinguir varias formas de economía colaborativa:

  1. Sharing (compartiendo)
  2. Shaping (dando forma)
  3. Funding (financiando)
  4. Producing (produciendo)
  5. Co-ownership (co-propiedad)

1. Sharing

En los primeros niveles de comportamientos, los participantes pueden compartir (sharing) y dar forma (shaping) los esfuerzos de otras personas. Pueden hacer ambas como es el caso de Facebook. O en un nivel más alto de compromiso, apoyar (funding) esas iniciativas con recursos propios, como es el caso del crowdfunding.

2. Shaping, Funding, Producing

En un mayor nivel de implicación, nos encontramos con aquellos que no sólo apoyan o comparten los esfuerzos y recursos de otros, sino que contribuyen con los suyos propios (Producing). En este nivel estarían los “productores” y como ejemplos están Youtube, Etsy o DaWanda.

3. Co-propiedad

En el máximo nivel de implicación nos encontramos con aquellas actividades que son impulsadas en parte con comportamientos orientados a la copropiedad (co-ownership) como es el caso de Linux o de Wikipedia.

– Según los escenarios (Michel Bauwens)

El teórico del concepto “peer to peer”, Michel Bauwens en su obra “Four Scenarios for the Collaborative Economy”, propone cuatro escenarios clave en el futuro de este modelo de negocio en base a la acumulación de valor mediante dos ejes: la circulación del capital y la circulación del beneficio. Estos escenarios son:

  1. Capitalismo netárquico: el objetivo es permitir y facilitar la cooperación P2P a través de plataformas, cuyos propietarios lo controlan de forma centralizada. En este sistema, aunque los usuarios crean y comparten directamente el valor, toda la monetización queda en manos de los propietarios de la plataforma y no tienen ni control, ni deciden, ni tienen influencia en la plataforma. Google y Facebook son ejemplos.

  2. Capitalismo distribuido: Se diferencia del anterior en que si permite un control distribuido y por lo tanto no existe el monopolio proveniente del modelo previo. El valor estará enfocado en la obtención de ingresos para una red de empresas con ánimo de lucro, permitiendo la autonomía y participación de diferentes agentes. Ejemplos de capitalismo distribuido son las plataformas de crowdfunding como Kickstarter.

  3. Comunidades resilientes (procomún local o cooperativas): En contraposición el afán de lucro, estos proyectos están enfocados a la generación de valor dentro de la comunidad. Suelen ser estrategias dedicadas a la mejora o incluso supervivencia de dicha comunidad y cuyo control queda en manos del territorio geográfico y de la comunidad iniciadora. Un ejemplo de comunidad resilente son las ecoaldeas.

  4. Procomún global: Similar al procomún local pero enfocándose en la idea de generar valor enfocado hacia el procomún transnacional mediante alianzas de empresas éticas . Para Bauwens las cooperativas tienen que actualizar su formato para adaptarlo a la era de las redes mediante la introducción de una orientación P2P y del procomún a nivel global.

– Según el tipo de plataforma (Trevor Scholz)

Trevor Scholz en su obra “cooperativismo de plataforma: Desafiando la economía corporativa”, encuentra en las condiciones de trabajo y en la propiedad de la plataforma, los elementos centrales para poder hacer una curiosa tipología de economía colaborativa. Según el autor, lo que comúnmente se denomina economía colaborativa, ha derivado hacia un capitalismo de plataforma debido a la tensión existente en la economía del procomún a la hora de mantener el carácter mayoritariamente no mercantil de la actividad, con la necesidad de garantizar ingresos a las personas que contribuyen. Ante esto, propone una propuesta llamada cooperativismo de plataforma.

  1. Economía colaborativa del procomún. Es aquel modelo económico basado en la colaboración de comunidades de personas que contribuyen desarrollando recursos comunes en los que la propiedad es compartida y accesible como bien público y con el objetivo de cuidar de sus recursos comunes.
  2. Economía colaborativa corporativa (Capitalismo de plataforma): se refiere a aquellas corporaciones que cuentan a su disposición con trabajadores “sin salario mínimo, horas extraordinarias, paro o seguridad social”. Scholz defiende que son empresas que no generan beneficios para la sociedad sino para unos pocos (los accionistas de estas corporaciones).
  3. Cooperativismo de plataforma: supone hacer un mix entre el modelo original de economía colaborativa; la procomún y la actual economía colaborativa corporativa en la que estamos inmersos (según el autor). Un cambio estructural en la forma de propiedad, de la solidaridad y del reparto de los beneficios.

II) El mercado de la llamada “economía colaborativa”

Haciendo un pequeño paréntesis, es vital soslayar que la evolución de la inversión anual en plataformas de economía colaborativa ha sufrido un crecimiento exponencial durante los dos últimos años según un informe de la CNMC, donde dicha inversión creció del 2013 al 2014 en más de un 365% y del 2014 a los nueve primeros meses de 2015 en casi un 52%. España es tercera en el ranking europeo, con más de 500 empresas vinculadas.

Economia colaborativa 2000-2015

Jeremiah Owyang, en su blog, destaca que hay 17 unicornios (empresas valoradas en más de mil millones de dólares) en la economía colaborativa.

Y según GSMA, en el año 2015, había ya más de 7.500 plataformas colaborativas operando en el mundo.

Si miramos al futuro, la consultora PwC estima que para el año 2025, la economía colaborativa tendrá un impacto mundial superior a los 335.000 millones de dólares y que el 64% de los adultos en UK participará de algún modo en servicios colaborativos para el año 2025.

Estas son sólo algunas de las cifras que remarcan la disrupción que ya está suponiendo la economía colaborativa. Ahora bien, ¿representan estas cifras a la economía colaborativa o a negocios muy lucrativos recubiertos de este término?

III) ¿Hablamos de colaboración o de negocio?

Bajo el paraguas de la llamada economía colaborativa y gracias al avance de la tecnología y de la crisis, vemos como cada día hay más plataformas presentes en nuestras vidas cotidianas ofreciéndonos toda clase de bienes y servicios. Y tras ver las diferentes definiciones, tipologías, y cifras de mercado de todo este fenómeno, cabe preguntarse si realmente estamos hablando de colaboración o de negocio.

Es uber economia colaborativa o un servicio

¿Es Uber economía colaborativa?, ¿Y Airbnb?

Este es uno de los temas sobre los que se está debatiendo en Europa, ¿es Uber una plataforma tecnológica o un servicio de transporte?

Asimismo voces autorizadas como la del teórico de la economía colaborativa, Michel Bauwens, anteriormente mencionado, dejó en esta entrevista en Le Monde, interesantes ejemplos de empresas que a su juicio no son economía colaborativa: “Uber y Airbnb no tienen nada que ver con la economía colaborativa”. Y no es la única voz crítica al respecto, pues el propio padre del software libre y fundador del proyecto GNU, Richard Stallman, afirma categóricamente que no debería considerarse a Uber como economía colaborativa:

“We should not accept the promotional term “sharing economy” for companies like Uber. That is spin. A more accurate term is “piecework subcontractor economy”.

Así pues, nos preguntamos: ¿Es lo mismo colaborar en Wikipedia que ser una “Mama Shopper”?, ¿Es equivalente compartir sofá en un CouchSurfing que alquilar una habitación en Airbnb?, ¿Es lo mismo usar BlablaCar que utilizar Uber?

¿La economía colaborativa es otro modelo de negocio lucrativo?


Como hemos podido ver, en la economía colaborativa hay una amplia gama de grises. Te proponemos el reto de que nos comentes cuáles son para ti empresas o plataformas que sí son economía colaborativa, ¿te atreves a dejarnos tu opinión?

  1. #6
    Anónimo

    Demasiado texto para lo que es la economía colaborativa, aun así, se agradecen las publicaciones que desmitifiquen todas las mal llamadas ec. Colaborativas. Respondiendo a la pregunta diría que como ejemplos de lo que SI es sharing economy los tenéis en los co-housing.

  2. #5
    Gorka Urritia

    No importa el nombre, lo que importa es que son un fenómeno imparable. De la era de la propiedad a la del compartir beneficios y recursos. Ahora bien, ¿Hay generación de valor en estas iniciativas o sólo un cambio de carrrier? Sin Valor añadido, no serán de utilidad a largo plazo para las economías....

  3. #4
    Anónimo

    Muy buenas En mi actual opinión: Se podría considerar "Economía colaborativa con animo de lucro" Ya que este es el fin mayoritario entre los participantes de esta. No lo critico. Es una evolución del sistema acorde a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Sucede que necesitarán de tiempo para desplazar a los antiguas formas de negocio sin generar millones de parados y el batacazo de nuestra economía actual. (Con las graves consecuencias que esto conllevaría) Un saludo.

  4. #3
    @makertan

    Varias cosas a comentar: 1. Antes se competía por productos, en la actualidad hay que competir por escalabilidad de modelos de negocio - evidentemente Uber es una plataforma y no un servicio/producto, por lo tanto ofrece al mercado un MODELO DE NEGOCIO que es escalable - 2. Travis Kalanick dijo que era por naturaleza un destructor de monopolios pero, creo que está generando el suyo propio. 3. Para mí la distinción clave de lo que es y lo que no es economía colaborativa es en base al coste marginal y en el beneficio. Si el intermediario (Blablacar, Uber, Etsy etc.) tienen un beneficio (no revertido en su totalidad en la plataforma) por poner en contacto a oferta y demanda NO ES economía colaborativa, si no existe beneficio y únicamente se pone en contacto a oferta y demanda SI ES economía colaborativa: por eso para mí Uber NO ES Economía colaborativa y Wikipedia o Linux sí que lo son. ¡Gran artículo!

  5. #2
    Sara

    Yo pensaba que Uber o Wallapop eran economía colaborativa, esto me hace dudar. Siguiendo la naturaleza es que hasta las ONG son negocios...no se qué puede ser colaborativo porque hasta wikipedia tiene intereses ocultos entre sus editores para influenciar (véase Viquipedia)

  6. #1
    Anónimo

    La economía colaborativa ha sido tomada por las empresas más capitalistas para mercantilizar y precarizar el trabajo. Veremos qué dicen los Gurús cuando se uberice el trabajo. En EEUU disfrutan de un nuevo monopolio en los taxis con Uber como nuevo actor. Mismos negocios con fachada distinta, fábricas de chaplin en las que aún no nos damos cuenta de que somos nosotros los trabajadores alienados. ¡El futuro es desolador!

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