Cara a Cara

Pros y contras de usar tecnología para descubrir emociones

Mucho se está leyendo acerca cómo empresas como facebook, apple o google estén invirtiendo partidas en investigar acerca de cómo usar y crear tecnología para descubrir las emociones de los usuarios.

¿Creéis que debe haber una línea roja que no se traspase al respecto de usar la tecnología con este fin?, ¿Cuáles son los pros y contras que hay a la hora de usar la tecnología para descubrir emociones de los usuarios?, ¿estamos abriendo la caja de pandora?

A estas cuestiones responden Juan y Cristina pero estamos convencidos de que en un tema tan polémico hay muchas más opiniones al respecto, ¿crees que superarán las ventajas del uso a sus posibles inconvenientes?, opina con nosotros.

Juan Sevillano Zabala opina...

Una sonrisa digital

Evolucionamos inexorablemente hacia un mundo digital. Y una parte esencial de esta realidad es que las interacciones que antes se producían en el mundo físico ahora se trasladan al entorno online.

Esa relación de cercanía con el frutero, que nos conocía en profundidad y, por tanto, sabía dar respuesta a nuestras necesidades individuales, tiene que trasladarse también al entorno digital.

Una de las críticas más habituales respecto a la globalización de los mercados y el crecimiento de las economías de escala era la pérdida de la personalización en estas interacciones. Se oía a la gente quejarse de que, “nos hemos convertido en números”. Parecía que con la ayuda de la tele, las marcas lanzaban grandes campañas para atraer a las masas y que la personalización había perdido importancia. Con la llegada de Internet, la misma realidad se trasladaba al entorno online. El anuncio de la tele se convertía en el ‘spam’ que saturaba al correo electrónico y que raramente daba respuesta a una demanda real. Sin embargo, en poco tiempo todo esto ha cambiado….

Ahora, gracias a la utilización de algoritmos cada vez más complejos y a tecnologías como la Compra Programática o el Real Time Bidding, las máquinas son capaces de conocer al consumidor y de predecir sus acciones con igual o mayor precisión que el frutero de antaño.

No invaden nuestra privacidad. Simplemente disponen de las herramientas para hacer una comunicación más relevante y más precisa a audiencias que las máquinas filtran y analizan con vistas a ofrecer el producto idóneo al consumidor más relevante en el momento en el que la información le sea de mayor utilidad. Y si estas máquinas también saben leer nuestra sonrisa, será un factor más que les ayude saber en qué momento vendernos flores o cuándo será mejor abstenerse.

Dicho de otra forma, las máquinas aprenden a darnos información de utilidad y acorde a cómo nos sentimos, sin mayor pretexto que para responder a nuestras necesidades reales.¿Qué mejor forma de dejar que el consumidor ocupe el puesto de mando y, de una manera con la que también se sienta atendido?

Porque al final, no son más que máquinas y nosotros influimos en ellas tanto como ellas en nosotros.

QUIERO DAR MI VOTO A ESTA OPINIÓN

Cristina Recuero opina...

Ante la duda, mejor con antifaz.

Sobra decir que la tecnología en nuestras manos y a nuestro alcance, a diario, lleva años modificando nuestras costumbres y haciendo que adoptemos nuevas formas de comunicación, trabajo, compra y venta y por fin, relacionarnos con los demás. Hasta ahí no creo que tenga mucho mas que añadir al respecto.

Pero esta nueva situación en nuestras vidas tiene un lado oscuro, y si no oscuro al menos si un lado desconocido por muchos y no regulado por la Ley, entre otras cosas porque la Ley aparece cuando comienzan los primeros conflictos y para cuando ésta aparece pueden ser muchos los damnificados por un mal uso o uso incorrecto de las nuevas tecnologías.

Ordenadores, tabletas y móviles recogen una gran cantidad de información sobre nosotros, ubicación, tarjetas de crédito, contraseñas y un gran etcétera de datos que debemos asegurarnos de proteger. Eso sí, nuestras emociones y sentimientos están bajo llave en nuestros corazones… ¿Estáis seguros?

Vaya, pues la nueva adquisición de Apple parece que ¡ya ni eso nos lo va a permitir! Al conectarnos a cualquier dispositivo reconocerá nuestras emociones y expresiones faciales.

¿Qué puede suponer esto?

Si, es posible que desde el punto de vista publicitario nos ayude a ofrecer una u otra publicidad dependiendo del estado de humor del usuario, igual podremos llegar a la conclusión de que un estado emocional bajo no es el mejor, ¿o si? ¿quien sabe?, para proponer hacer un viaje al Caribe. Pero, ¿Donde están los límites? ¿Cómo se va a utilizar la información si yo un día despierto de buen humor? ¿Y si lo hago de mal humor? ¿Quién tendrá esta información? ¿Qué harán con ella? ¿Como se utilizará?

Hay un límite, que lo establece la ética y por supuesto la Ley para regular su utilización, ¿Dónde está ese límite? Y ¿Cuándo?

A priori y hasta que esto no quede claro..¡se me ocurre trabajar frente al ordenador con un antifaz!

QUIERO DAR MI VOTO A ESTA OPINIÓN

Resultado de la votación

75%

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3 × cuatro =

  1. #12
    Elisa Escobedo

    Con Cristina, aunque es una carrera difícil, pero no quiero pensar que la pérdida de intimidad escape a nuestro control de modo tan absoluto. Cierta intimidad garantiza nuestra libertad, y parece que la pérdida a día de hoy es considerable. No sé si es inevitable pero sí que deberíamos al menos regular.

  2. #11
    Encarni

    Con Juan. Sencillamente imparable

  3. #10
    André

    Totalmente de acuerdo con Recuero. No es ni bueno ni malo, siempre y cuando exista una regulación que nos proteja y la Ley llega demasiado tarde siempre.

  4. #9
    makertan

    Windows 10 es gratuito a costa precisamente de registrar todo lo escrito en el PC. Las apps cogen todo lo escrito y más, facebook te ha colado 6 emoticonos diferentes...¿de veras nos extrañamos porque ocurra algo similar con las emociones? Coincido con lo que dice Marta, para criticar lo que está pasando, deberíamos primero leer cosas como lo que implican las cookies, lo que implica descargarse una app, lo que implica estar en facebook, registrarte en una newsletter, ¿lo hace la gente? no. Pues ese es el primer problema, después ya si se puede debatir sobre si aceptamos o no su uso pero como digo tantas veces, la censura elegante no es la prohibición sino precisamente el exceso de información. Si vamos a lo que es el debate no sabría por quién decantarme porque por un lado si le veo ventajas a todo esto, pero por el otro el riesgo potencial de un mal uso es también elevado. ¡Mi voto para ambos!

  5. #8
    Marta

    Me hace gracia que la gente se escandalice con esto cuando nadie se lee las claúsulas que implica cada mensaje de facebook; cada descarga de apps...estas empresas tecnológicas no hacen nada mal; somos los usuarios los que aceptamos sin siquiera leer que usen nuestros datos. Por lo tanto si; estoy con sevillano; nos avisan de que van a hacerlo; de que van a segmentar y nosotros aceptamos. Adelante y que mejoren lo que hay.

  6. #7
    Kiko Moreno

    No nos sorprendamos ni escandalicemos por algo que ¡se lleva haciendo desde hace infinidad de tiempo!, ¿qué es sino el CNI?, ¿qué creéis que tienen todas las telecos en sus bases de datos?. Este debate se ha quedado en el reconocimiento de emociones faciales pero ojo y mucho cuidado a esto, ¿qué puede pasar si una máquina interpretase o tuviese la posibilidad de interpretar mensajes escritos?, ¿será capaz de interpretar ironías?. Es una caja de Pandora que ya ha sido abierta un poco, esperemos que podamos cerrarla. ¡Buen Cara a Cara!

  7. #6
    Paco Cano

    Pienso que efectivamente existe, de momento, un lado desconocido en todo esto, que no nos permite ser conscientes de cuánto se sabe sobre nosotros y cómo eso nos puede influir en un futuro. Por lo tanto, en mi opinión, hasta que este lado desconocido no sea desvelado y correctamente regulado por la ley, es importante salvaguardar nuestros sentimientos íntimos y emociones. Porque no creo que sea cuestión de plantearse que estamos ante una máquina, porque el problema no es la máquina, sino las personas que tienen acceso a la información que recogen esas máquinas. Que ya sabemos... si estas personas se encuentran en el lado oscuro...

  8. #5
    Prefiero que no se lleve a cabo

    Todo depende con que fines se usen. Si es para valorar productos que recibimos por mensajería me parece estupendo si el usuario quiere hacerlo, así habrá opiniones más reales en blog y redes sociales. Pero hay que poner unos límites, porque el ser humano a cada innovación tecnológica busca la forma de usuarla de otra manera distinta a la que fue pensada. Ahora mismo no se me ocurre muchas cosas para usarlas con fines "malos" o poco éticos (hay algunas p. e. ofrecer a personas depresivas que compren compulsivamente o a alcoholicos comprar más alcohol...). Sólo tenemos que observar que nos ha pasado con los smartphone. Suponen en principio ventajas para todos nosotros. Pero en temas de relaciones sentimentales se ha vuelto en un verdadero problema (control a las parejas, quieren espiar con quien hablas, a que hora te acuestas, donde estas...). Con este fin nunca fue creado el smartphone, pero casi todas las parejas tienen problemas con este temática y la verdad que provocan más rupturas que ventajas. La culpa no la tiene el móvil, sino la educación de las personas. Imaginaros con esta aplicaciones que leen emociones. Los vendedores no tendrán escrúpulos en usarlas para vender y vender.

  9. #4
    Eduardo Madinaveitia

    Lo saben todo sobre nosotros; eso puede ser bueno o malo; el problema es el uso que se haga de esa información y ahí no tengo dudas: el uso que se hace actualmente es malo. Espero que mejore.

  10. #3
    Aítor

    El problema más que la obtención de esas emociones es el uso. Se conciben tecnologías de reconocimiento facial asi como los emoticonos de facebook etc. con fines publicitarios de relevancia pero el problema viene en que yo usuario si estoy dispuesto a que apple use mis emociones pero no a que el FBI entre en las oficinas de apple y use las emociones recogidas de apple. Es un tema de propiedad: ¿De quién son los datos recogidos; del usuario o de la empresa?... ¿Mi límite? La no cesión ni transmisión de ESTOS datos a terceros

  11. #2
    Jordi Sabat

    Estoy con Cristina: para competir con los mass media por el trozo más grande de la tarta, e ir desbancándolos, uno a uno, Internet ha aprovechado la tecnología para recabar más y más información cada vez, con reportes más sofisticados y complejos y, sobre todo, datos. Hay que regular mejor todo esto...

  12. #1
    Borja Rodríguez

    Aunque estoy de acuerdo con Cristina en los límites, mi voto es para Juan porque las máquinas son eso, máquinas, es el uso que se les da lo que determina su beneficio o contra. A mí no me importa que me reconozcan emociones si con ello me dan más calidad en la oferta, eso si, creo que deben avisarlo claramente...

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