Cara a Cara

¿El contrato indefinido acabará desapareciendo?

Ya hemos visto en el debate de un trabajo en una sola empresa cómo están cambiando las situaciones laborales; en ese sentido hoy queremos hablar del contrato indefinido, y es que parece que la tendencia está siendo usar otras modalidades de contratación como el contrato indefinido…¿es el contrato indefinido una especie en peligro de extinción?, ¿acabará desapareciendo?…Miriam y Maribel nos cuentan sus interesantes puntos de vista, ¿te animarías a darnos el tuyo?

Miriam Ortiz De Zarate opina...

El coaching nació hace unos 35 años en EEUU y desde entonces no ha dejado de crecer y crecer. No creo que sea una moda, más bien parece que goza de una excelente salud y que se extiende de una manera exponencial, saltando del ámbito deportivo al mundo de las empresas y de ahí al entorno educativo, social, sanitario, etcétera.

Coach significa entrenador, así es que compartimos el término con muchos otros profesionales que se dedican al entrenamiento, aunque no ejerzan nuestra profesión. Por eso hoy en día encontramos muchos “coaches” que se dedican, de una u otra manera, a entrenar personas (deportes, música, teatro, danza, cocina, finanzas, negocios o cualquier otro ámbito que se nos ocurra), aunque la mayoría de ellos no conozcan la disciplina del coaching como profesión.

La profesión de coaching, por su parte, tiene una serie de supuestos básicos, técnicas, herramientas, procesos y competencias, difundidos y defendidos por las asociaciones profesionales que nos amparan. De una u otra manera, el coaching habla de aprendizaje transformacional, de desarrollo personal, de autoconocimiento y de la consecución de objetivos extraordinarios. Compartimos una nueva concepción del ser humano en la que descubrimos la capacidad que tenemos de desarrollar todo nuestro potencial y convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, más vivos, más conscientes, más conectados con nuestras necesidades, nuestros valores, nuestras prioridades.

En cierto sentido, el coaching es una disciplina que nos entrena en el arte del buen vivir y que nos ofrece herramientas muy poderosas y de aplicación relativamente sencilla. Esta es la potencia de su mensaje y probablemente la causa de su éxito y de su expansión.

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Maribel Rodríguez opina...

Basta echar un vistazo a estos gráficos, obtenidos de una reciente en cuesta realizada en España, para tener una primera aproximación realista del tema.

Robert Walters en sus 53 oficinas presentes en 24 países, tiene la línea de negocio más rentable precisamente en las soluciones interim, o lo que es lo mismo, perfiles directivos para proyectos de duración limitada en todas las líneas funcionales, aunque especialmente en finanzas, tecnología y últimamente proyectos de transformación digital.

Pero, ¿son estos datos de la actividad global de Robert Walters trasladables a España? No, de momento, no, en el corto plazo. En mi opinión juegan dos factores uno cultural y de adn, los españoles tenemos sentido de la propiedad, “mi casa” “mi trabajo” “un puesto fijo” y segundo,  la mayor crisis económica y financiera de la historia que ha provisto de buenos y experimentados perfiles que son “interim” a la fuerza, no motivacionales.

Cuando España tenga la madurez, así como las políticas económicas y fiscales que permitan a los interim ser interims permanentes (curiosa paradoja) España podrá dar el salto cualitativo y podremos decir que también aquí se producirá el fin del contrato indefinido. Finalmente llegaremos a ese modelo, muy americano y de algunos países europeos de trabajar por los servicios que se ofrecen, pero será en un medio plazo, justo emprendedores y grandes empresas se atrevan incluso a externalizar parte de los servicios core de su negocio. También cuando aprendamos a gestionar la incertidumbre, a valorar nuestro rendimiento en base a objetivos, cuando sepamos disfrutar de ser nuestro propio presidente, director comercial, director de operaciones, secretaria y becario si hace falta.

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  1. #12
    Cristina Recuero

    Buenísimo Cara a Cara. Muchas gracias a Maribel y Miriam por vuestra aportación a este controvertido tema!

  2. #11
    Maria Isabel C.S.

    Recibo y leo (a veces reconozco que el tema no me interesa y no lo leo) los artículos de esta página y tengo que decir que es uno de los que más me han gustado y del que más se podría hablar. No podría decidirme por una u otra porque creo que Maribel expone una situación actual y ve difícil o al menos le da tiempo al cambio, cuando Miriam ve claro ese cambio. Yo preguntaría en qué momento personal se encuentra cada una de ellas porque mucho tiene que ver esto para ver ese cambio mas cerca o más lejos. Lo primero que debemos adaptar es ese ADN del que habla Maribel y lanzarnos a la piscina con confianza y autoestima. Pensar en grande nos hace grandes.

  3. #10
    Elia Méndez - Senyakue

    Estoy de acuerdo con el planteamiento de las dos. El cambio se está realizando de forma paulatina, esté o no esté, tanto el individuo como la sociedad, preparada. Desde el 2008 el flujo de profesionales hacia el mundo del desempleo ha seguido como un goteo constante y eso ha hecho que, pasado el momento de duelo y de trauma identitario (desgraciadamente unimos nuestra identidad a lo que hacemos, más que a lo que somos y cuando dejamos de hacer entonces durante un periodo no sabemos para qué valemos, ni quienes somos), algunos de esos profesionales se hayan transformado en emprendedores más por necesidad que por vocación. A esto, también hay que añadirle el colectivo joven que con una buena formación no han tenido la oportunidad de poder demostrar su valía y se unen también al universo emprendedor o trabajos estacionales o de corta duración. Esto hace que el trabajador actual esté adquiriendo consciencia de la temporalidad y fragilidad del llamado "puesto-de-trabajo-fijo en una empresa". Creo que esto es bueno. Bueno porque te hace despertar como individuo, te abre ventanas hacia tí mismo descubriendo competencias personales de las que no eras consciente y también te da un empuje para seguir formándote y replantearte que es lo que quieres. Te obliga a transformarte y adaptarte y hace salir la resilencia que no sabías que tenías. A parte del escollo de la llamada "crisis", está también la regulación existente en cuanto a obligaciones tanto fiscales como legales para el empresario, que no ayuda mucho a la contratación fija de un empleado: Costes + impuestos + provisión de fondos para posibles despidos o seguridad laboral, hacen que pagar un sueldo sea todo un esfuerzo, sobre todo para la Pyme que es el 99,88% del mundo empresarial español (y ya no digo la llamada microPyme que representa un 95,8%). Nos queda camino para un cambio de mentalidad, pero la realidad se va imponiendo y esperemos que los políticos y las grandes corporaciones ayuden a que exista empleo, aunque sea en regímenes diferentes de contratación sin ataduras permanentes y eternas que hacen tan mal al individuo (por un peligro de apoltronamiento) y a la empresa (por falta de productividad y coste cautivo).

  4. #9
    Julián López

    Mi voto es para Maribel, aunque Miriam tiene razón, es justo considerar que al sector al que más beneficia esta situación es a los profesionales polivalentes.

  5. #8
    Manuel de Benito

    Estoy de acuerdo con las opiniones expresadas, pero en España somos demasiados inmovilistas,por lo general los trabajadores se acomodan en sus puestos,falta motivación por cambiar,reciclarse o aportar valor a la empresa,se aspira a mantener el puesto de trabajo sin complicarse la vida y aguantar hasta la tan ansiada jubilación,y tal como esta evolucionando la economia y el mercado laboral esta mentalidad va a ser imposible mantenerla,por lo que hay que irse adaptando a los nuevos tiempos y dejar cualquier de acomodarse y verlas venir.

  6. #7
    Francisco Ramos / Controllingestión

    Actualmente y con la nueva normativa existente el contrato indefinido como tal está dejando de existir. Un periodo de prueba de doce meses es un contrato temporal camuflado. Comparto tanto con Miriam como con Maribel su opiniones al respecto. Como comentaba en el anterior cara a cara entre Esperanza Mateos y Antonio Álvarez sobre “una empresa para toda la vida” veo el mercado laboral actual segmentado por edades. Los jóvenes, que tienen una necesidad brutal por aprender, lo cual es bueno, tienen unos parámetros muy distintos a aquellos profesionales con experiencia que valoran más el valor añadido que aportan a las empresas que la cantidad de aquello que se aporta y que de momento aún se mantiene en la empresa tradicional, al menos en España.

  7. #6
    Eduardo Madinaveitia

    Interesante debate. Creo que la tendencia está clara y la conclusión casi inevitable: las relaciones largas con las empresas desaparecerán. Otra cosa es que piense que eso sea bueno. Si, como creo, las empresas somos las personas que trabajamos para ellas y somos las personas las que les dotamos de sus características (su "personalidad") creo que las empresas con vocación de permanencia deberían mantener (como política) un porcentaje "apreciable" de personal fijo, o que se mantenga durante un periodo suficiente de tiempo para impregnarse de la personalidad de la empresa y transmitirle la parte necesaria de la suya propia.

  8. #5
    Diego López

    De acuerdo con ambas. Es verdad como dice Maribel que en España todavía tenemos muy arraigada la cultura del "mi" como posesión y que ésto creemos que nos lo ofrece un contrato indefinido, pero desde mi percepción hace ya tiempo que las empresas no ven el contrato indefinido de la manera que indica la palabra (para siempre) y creo que nosotros los trabajadores tampoco! Acabará desapareciendo con el tiempo, por supuesto! Un saludo.

  9. #4
    Francisco Mor.

    Yo añadiría al debate los incentivos que ofrece esta modalidad de contrato. Y son muy bajos, es paradójico que el contrato que más garantías ofrece al trabajador es también aquel que exige en muchos casos menos de este cuando lleva ya un tiempo en la empresa ¿no? Un saludo.

  10. #3
    makertan

    Completamente de acuerdo con las dos. El contrato es la forma legal de establecer un acuerdo entre dos entes, está supeditado a la situación económica y sobretodo al entorno. De tal forma si la situación empresarial en el futuro tiene pinta de cambiar hacia modelos más flexibles, lo lógico es que la herramienta de vinculación de trabajadores y empresas se adapte a lo que sin duda es el futuro. Un grandísimo debate, mis felicitaciones a ambas :). @Iciar, completamente de acuerdo también con ello, en España aún falta tiempo, pero es sólo eso, cuestión de tiempo y de maduración.

  11. #2
    Iciar Blanco

    Efectivamente en el largo plazo la tendencia será la desaparición del contrato indefindo, pero es verdad que España está todavía en un proceso de maduración hacia ese modelo, por detrás de otros paises, nos queda recorrido y ciertos cambios políticos, fiscales y culturales.

  12. #1
    Jorge García

    Estoy de acuerdo con ambas; tiene pinta de que el contrato indefinido irá desapareciendo. Y tal y como dice Miriam creo que iremos a un modelo donde la flexibilidad y temporalidad de los proyectos y empresas nos acercaran a otras formas de contratación.

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