Cara a Cara

¿Es necesario el reconocimiento del trabajo bien hecho?

Que la felicidad del trabajador incide en sus resultados laborales es algo que numerosos estudios han contrastado. La investigación ‘Happiness and Productivity’ efectuada por investigadores de la Universidad de Warwick, concluye que la felicidad laboral hace a los trabajadores un 12% más productivos.

La motivación de los empleados depende de numerosos factores, y uno de ellos es el reconocimiento del trabajo realizado. Y es que mientras que en España y otros países, hay una cultura de reconocer el trabajo bien hecho como forma de motivación, vemos como en otras culturas como la japonesa, los jefes no felicitan a sus empleados por hacer bien su trabajo. En ese sentido, ¿creéis que es necesario el reconocimiento del trabajo por parte del jefe para que los trabajadores lo desarrollen adecuadamente?, ¿Necesitamos que nos feliciten por hacer bien nuestro trabajo para motivarnos o la motivación debe de venir de casa?

Nos dan su opinión sobre este controvertido tema Miriam Ortiz de Zárate y Cristina Recuero, ¿cuál es la tuya?

Miriam Ortiz De Zarate opina...

Me piden una reflexión acerca de la importancia que tiene para las personas sentirse valoradas, apreciadas y reconocidas, tanto en lo personal como en lo profesional. Y la primera idea que me surge es, ¿Pero esto no es algo ya evidente? Y la respuesta es afirmativa, cualquier líder sabe de la importancia de este tipo de conversaciones, pero, es que hay una gran distancia entre “saber” y “hacer”.

En mi práctica como coach, encuentro con mucha frecuencia directivos que jamás expresan reconocimiento, gratitud o admiración, otros que lo hacen de manera escasa y otros muchos que lo hacen con torpeza, con precipitación o a destiempo. ¿Por qué nos resulta tan difícil? ¿Por qué hay tantos padres que no saben mostrar aprecio? ¿Tantas parejas que no saben agradecer al otro? ¿Tantos maestros que nunca reconocen a sus discípulos? ¿Por qué es tan frecuente encontrar Managers que nunca tienen tiempo para dar feedback a sus colaboradores?

Yo creo que tiene mucho que ver con un paradigma cultural muy nuestro, que nos hace sentir incómodos y vulnerables expresando nuestros sentimientos. Para muchos, expresar aprecio, admiración, valoración o estima es algo que les hace sentir expuestos, incluso ridículos. Necesitamos un cambio de perspectiva para avanzar por esta línea, atrevernos y aprender un nuevo tipo de conversaciones que, en última instancia, nos ayudarán a reforzar nuestros vínculos y a sentirnos más plenos y conectados.

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Cristina Recuero opina...

¿A quien no nos ha gustado que nos valoren y reconozcan el trabajo bien hecho en algún momento? Sí, creo que esto es algo evidente, pero me surge otra cuestión no menos importante y es, ¿dónde ponemos el límite y dónde está nuestra responsabilidad de automotivación? ¿Cuántas palmaditas en la espalda son necesarias o suficientes para encontrar esa felicidad o bien estar por el trabajo que desarrollamos?

Bajo mi punto de vista, creo que en no pocas ocasiones dejamos en manos del Jefe o superiores esa motivación y ganas que cada uno de nosotros debemos trabajarnos personalmente para afrontar el día con decisión, valentía y entusiasmo.

Son muchos los artículos que nos hablan del perfecto líder, el nuevo management,  etc., etc. y cada vez que los leo, siempre me surge la idea de, ¿hasta dónde llega su responsabilidad como líder y donde empieza la mía? ¿Es bueno dejar en manos de ese jefe o superior la calificación de mi trabajo o bien hacer en el entorno laboral? En un entorno laboral donde cada vez somos más los autónomos y freelances, ¿de dónde debemos esperar ese reconocimiento y aprecio para seguir adelante?

Dicho esto, creo que antes de esperar ese reconocimiento y motivación, deberíamos trabajarnos nuestra automotivación y autoestima y no dejar en manos de nadie esa valoración de nosotros mismos.

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Resultado de la votación

75%
  1. #16
    Teresa Rivera

    Muy buen comentario Elia: De casa se viene follao y llorao, que dirían en mi pueblo

  2. #15
    Anónimo

    Me parece tanto como jefe o empleado no hay nada más grato que decir o recibir palabras estimulantes cuando las cosas salen bien y sobre todo cuando es obvio que a igual tarea y responsabilidades, algunos trabajadores ponen el 100% y más... Y otros trabajan solo por el sueldo. Es un mensaje que da valor y sentido, más allá de que la motivación para el trabajo suele ser muy personal, por lo menos en lo que tuve oportunidad de apreciar en mi y en otros. El buen líder no tiene temor de que alentar al buen empleado y ambos salen gratificados y reforzados en la cultura del esfuerzo. Además considero, yendo aún más lejos, que el empleado que trabaja con mínimo esfuerzo esta cercano al mentiroso, y al estafador, ya que muchos lo hacen conscientemente. Por suerte hay mucha gente con mucha motivación y valores que traen por su cuenta y por eso el trabajo se sustenta, gracias a ellos. En sistemas de gestión arcaicos es al revés, todos pierden.

  3. #14
    Elia Méndez

    Me encantan ambas reflexiones y ambas tienen puntos con los que estoy de acuerdo, pero me inclino por la reflexión de Cristina y con la frase "Bajo mi punto de vista, creo que en no pocas ocasiones dejamos en manos del Jefe o superiores esa motivación y ganas que cada uno de nosotros debemos trabajarnos personalmente para afrontar el día con decisión, valentía y entusiasmo." - Tenía un jefe que era muy, pero que muy explícito y nos decía algo que luego he tomado como parte también de mi discurso a veces: "De casa se viene llorado y follado" y me encanta.. porque no nos equivoquemos, al trabajo no se viene a hacer amigos y a que nos mimen como si tuviéramos a papá con nosotros; se viene a trabajar, aunque luego en el interim de la experiencia, hagamos grandes amigos que están con nosotros para siempre. Es verdad que a veces necesitamos que nos digan si vamos por buen camino cuando estamos acometiendo un proyecto, pero no debemos olvidar, que en el proceso del trabajo somos nosotros mismos los que nos tenemos que motivar y no esperar que el mundo nos esté todo el rato dándonos una palmadita en la espalda. Si esperamos todo el rato a que los demás nos digan lo buenos o no que somos, entonces no haríamos nada y nos lo tendríamos que hacer mirar, no sea que tengamos un problema de autoestima que haya que trabajar. Dentro de las competencias de un supervisor estar la de saber reconocer el desempeño y buen trabajo de su equipo y comunicarlo y hacer valer a su gente, siendo también un impulsor del talento, tratando de sacar lo mejor de cada uno, pero de ahí a convertirse en un papá o una mamá.... Lo dicho.. hagamos nuestro trabajo porque nos gusta hacerlo, hagamos lo que hagamos, pongamos el alma en ello, aunque no parezca importante o destacado y sintámonos bien con nosotros mismos y cuando nos den una opinión o reconocimiento, lo agradecemos, sin que nos afecte a nuestro compromiso salvo de forma positiva.

  4. #13
    Julián López

    Enlazando con el post que habéis lanzado sobre los líderes del futuro, creo que el jefe debe empatizar mucho más con sus empleados. Reconocer el trabajo es sólo el primer paso, Telefónica por ejemplo va a dar más información a la cadena productiva de los motivos por los que hacen su trabajo, de la visión estratégica. Creo que un trabajador que sabe porqué hace las cosas será más productivo, del mismo modo que un trabajador que es reconocido será más productivo. Un saludo.

  5. #12
    Emma Marín

    Como responsable de muchos y distintos equipos a lo largo de mi experiencia como directiva creo que ambos argumentos son ciertos y ambas actitudes necesarias. El manager tiene que saber dar feedback a sus colaboradores para ayudarles a desarrollarse, en positivo cuando es oportuno y de mejora cuando se requiere. Una de las tareas más importantes y difíciles de la gestión es la de gestionar personas. La psicología dice que funcionamos más con los premios a los comportamientos adecuados que con los castigos cuando queremos corregir algo. Al fin y al cabo, a quién no le gusta recibir una sonrisa y un "gracias" de su jefe, su cliente, su amigo o su pareja?

  6. #11
    Paco Cano

    ¡Precisamente hoy he recibido uno de esos comentarios de felicitación por un trabajo realizado! Pero no recuerdo cuando fue el anterior; creo que hace años. Lo cierto es que recibir una felicitación es motivador y un impulso para seguir esforzándose. Pero si tuviera que estar esperando a que eso ocurriera para encontrar la motivación, me resultaría difícil. Los dos puntos de vista son acertados: es necesario sentirse valorado, pero a la vez, eso no depende de nosotros. Por ello debemos encontrar la fuerza para hacer bien nuestro trabajo en nuestra satisfacción personal. También quiero decir algo en favor de aquellos que tienen la tarea de motivar, y es que no es fácil, de igual modo que no es fácil reprender a alguien correctamente.

  7. #10
    Alicia

    Tanto empresa como trabajador deben esforzarse en que las cosas funcionen. Aunque el trabajador debe venir motivado siempre, la realidad es que muchas veces el trabajador se va desmotivando (jefes, compañeros, oficina, entorno...) y ahí las empresas tienen LA OBLIGACIÓN de crear un plan de motivación e incentivos. Si eso no funciona, habrá que buscar otras medidas. En España por desgracia no existen esos planes de motivación, en Corea del Sur o Japón (precisamente de donde habéis puesto el ejemplo del reconocimiento, el 100% de los empleados tienen dichos planes) Si existe un plan de motivación, no es necesario que te reconozca el jefe el trabajo todas las mañanas. Pero como en España no existen esos planes, el jefe como comenta Miriam, debería obligarse a detectar desmotivación y motivar a sus empleados. Lo de que la empresa ha dejado de ser papá, explica porque es tan difícil retener el talento y lograr pasión e involucración de los empleados a las marcas...tal vez habría que revisar eso.

  8. #9
    Eduardo Madinaveitia

    Buen debate. Yo creo que, igual que decimos cuándo algo está mal (porque si no acabaríamos enviando al cliente algo deficiente) conviene decir cuándo las cosas están bien (al menos cuando están por encima de estándar esperado). Eso no quiere decir que estemos dando constantes palmaditas en la espalda pero sí motivando. Yo al menos he valorado mucho cuando me reconocían el trabajo bien hecho y he echado de menos alguna palabra de ánimo cuando creía haber hecho un esfuerzo suplementario y nadie parecía haberse dado cuenta. Y a lo largo de la vida te encuentras muchas veces con los dos modelos. Y sí; claro que hay que venir motivados de casa, pero una cosa no quita la otra.

  9. #8
    Patricia

    El reconocimiento es una forma de motivar. Escucho mucho hablar de planes de retención del talento y busqueda de pasion de empleados con empresa etc...pero no he visto en las empresas en las que he estado directivos que tratasen de reconocer y/o agradecer. La realidad es que el rollo coach ese del jefe cool es una máscara que no se creen ni ellos (con lo cual nosotros tampoco). Sólo en startups donde el jefe se "pringa" el jefe si es capaz de reconocer el trabajo del resto. Miriam tiene razón, y la causa es sin duda la carguitis. ¡Buen debate!

  10. #7
    Ramón

    75% de casa, 25% de la empresa. Se viene motivado de casa (trabajador) y se retiene esa motivación en el trabajo (jefe y trabajador). Así lo veo yo.

  11. #6
    Miguel Alvarez

    Fantástico cara a cara con la profundidad de fantásticos argumentos a cargo de Miriam Ortiz De Zarate y Cristina Recuero. Mi voto va para ambas porque coincido con ambas perspectivas.

  12. #5
    Anónimo

    Cuando nuestro equipo hace algo mal se lo decimos ¿verdad? ¿O esperamos a que se dé cuenta por si mismo de que ha hecho las cosas mal? Pues creo que lo mismo debe ocurrir cuando se hace bien el trabajo. Por eso mi voto va para Miriam.

  13. #4
    Mariana Lugo

    Estoy con Cristina. Llevo un equipo de 5 personas y parece que me han aparecido 5 hijos más en la vida que necesitan constantes palmaditas en la espalda.

  14. #3
    Anónimo

    Como directivo que soy, coincido con Cristina, y sobre todo lo veo con jóvenes. Yo lo que veo es a chavales (en general) con cero interés en hacer las cosas bien, donde cada dos por tres necesitan un "bien hecho". Reconocer si, pero generalmente suele ocurrir que el mejor trabajo lo da el profesional implicado, y ese si viene motivado de casa.

  15. #2
    María

    100% con Miriam. Parece como si reconocer y alabar el trabajo bien hecho fuese una debilidad. Yo en mi caso voy motivada al trabajo, pero un empujoncito a esa motivación suele ser importante. A veces se les olvida a muchos jefes que las horas extra no pagadas son uno de esos actos que SI o SI, deben agradecerse...¿Se hace? Muy pocas veces...

  16. #1
    Luis Olmos

    Las palmaditas ayudan, el exceso de palmadas puede dar como resultado trabajadores ultra-mimados...yo estoy con Cris.

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