¿Titulitis yo? Nunca, esto va de Talento y Talante

Es honesto empezar este artículo diciendo que soy absoluta fanática de dos emprendedores, que siendo muy distintos entre sí, han revolucionado sus respectivos sectores: Steve Jobs y Amancio Ortega. Jobs, sin carrera universitaria llegó a ser despedido de su empresa y Ortega “olfatea” sus tiendas en busca de información que plasma directa o indirectamente en su negocio. ¿Se les conocen títulos a estos dos “genios”?, lo cierto es que no.

Estos son algunos ejemplos de lo que probablemente una buena mezcla del talento y talante ofrece a la sociedad de profesionales. Mi opinión es clara al respecto. El título no hace el talento, como el hábito no hace al monje.

El título no hace el talento

Después de 18 años reclutando y clasificando talento, he conocido auténticos dueños de talento forjados en la escuela de negocios más potente que existe, la del emprendimiento. Magos de la intuición que son capaces de señalarte donde hay dinero, pero que se muestran incapaces de definirte el procedimiento que permite la parametrización de dicho proceso.

Ahora bien, formarse y tener títulos es un valor añadido que probablemente no nos facilite dirigir bien una empresa, lograr que facture, que sea líder en su sector y/o mercado, pero que nos va a dar algo mucho más interesante a nivel personal: cultura, distintas perspectivas y enfoques de negocio, flexibilidad mental, empatía, así como capacidad para ordenar conocimientos.

¿Logramos entender qué compra uno cuando quiere obtener un título?

¿Conocimiento, prestigio, capacidad de competir frente otros profesionales? El papel lo soporta todo y la teoría es maravillosa, pero lo más importante es defender el logro de objetivos a través del conocimiento, lidiar en el ” terreno” no es un ámbito en el que se sientan cómodos sistemáticamente los que más títulos poseen.

Como conclusión, me reafirmo en la idea de que el talento va antes que el título, sin embargo, desde la posición de Recruiter y más allá de los títulos que nos piden nuestros clientes como requerimientos necesarios en los procesos de selección, valoro la obtención de un título como un esfuerzo adicional, un tiempo y dedicación que un profesional ha invertido, y eso, también es valorable.

  1. #11
    Susana Carbajales

    Hace poco abrí un proceso para incorporar un becario a mi departamento. El perfil solicitado eran titulados universitarios o ciclo formativo finalizado, nivel alto de excel, nociones de marketing online y, sobre todo, actitud. Esta persona tiene que dar soporte al análisis de campañas de mail marketing y display, por lo que era importante un perfil analítico. Recibí cientos de CV's de perfil similar: licenciados con master (o masters, en plural), experiencia profesional previa (prácticas o contrato, muchos de ellos como community manager) y mayor o menor conocimiento de las materias solicitadas. Y, entre todos estos perfiles similares, hubo uno que llamó especialmente mi atención. No es licenciada, sólo tiene un grado formativo. Su experiencia estaba más ligada al diseño gráfico que al marketing online pero, a pesar de su "no licenciatura", tenía formación específica en html y css (ideal para detectar errores relacionados con las creatividades) y sql (muy útil para trabajar con bases de datos). Su nivel de Excel era avanzado -lo demostró en una prueba práctica-, sus modales exquisitos y habla 5 idiomas. Y no es que hablar 5 idiomas fuera un requisito, pero desde luego si da una idea de la clase de persona que es. Creo que formación y titulación son dos cosas muy distintas. La formación es necesaria, los títulos, prescindibles.

  2. #10
    Carlos Salgado Valdelló

    Es muy interesante a la vez que eterno el debate que puede generar la cuestión entre seleccionar a trabajadores con mayor formación o más experiencia. Tal vez la solución ante este dilema sería crear unos indicadores de productividad del personal contratado tras un periodo de tiempo, en colaboración con los clientes contratistas y que ayudaría en la toma de decisiones en la selección de personal.

  3. #9
    Maury

    Los títulos son importantes porque te permiten tener unos parámetros medibles de conocimientos básicos o específicos que se requieren para x o y cargo, ahora bien las habilidades particulares y la actitud es lo que marca la diferencia, ya que en una entrevista seguramente irán muchos profesionales con los mismos títulos y el mismo conocimiento técnico y lo que al final hace que se decidan por uno u otro es la actitud, la afinidad, la disposición

  4. #8
    Anónimo

    Dios!!! Esa foto es genial!!! Buenísima!!!

  5. #7
    Maribel Robert Walters

    Lo ideal es tener todo.. Pero hay talentos sin formación espectaculares

  6. #6
    Paco Cano

    Un título es un valor añadido para una persona, ya que hace suponer en ella unas series de conocimientos y habilidades. Pero pienso que un título no lo es todo. Hay otros aspectos que me parecen fundamentales como: la actitud, el esfuerzo, la pasión, el compromiso, la empatía, la intuición… y que definen en mi opinión, a los mejores, o al menos, a los profesionales más interesantes. De este modo quisiera denunciar que no podemos vivir de un título como quien aprueba una oposición: ya lo tengo todo hecho; si no que hay otros aspectos a tener en cuenta, que no necesariamente los sabe aportar un título y que manifiestan potencialidades y cualidades, que quizás constituyan ese punto necesario para ir más allá, llamado talento, y que inteligentemente se deben tener en cuenta. Por eso, una persona sin título es alguien que puede poseer un valor igual o mayor a una persona con título.

  7. #5
    Marta García

    Buen artículo. Ahora bien; no me vale la hipocresía moral de quiénes dicen que el título no vale a la hora de contratar y después hacen ofertas de trabajo en el que te exigen 3 másteres y 2 licenciaturas, asi como idiomas certificados en título. Y si, hablo de los Google y demás...

  8. #4
    David F.

    Puedo estar parcialmente de acuerdo con lo dicho, aunque para mí el título es algo que nos iguala a todos, es un normalizador. Aún así, la clave de la optimización de la selección y del mercado laboral llegará el ilusorio día que desaparezcan los enchufismos (cosa harto compleja)

  9. #3
    @makertan

    Yo tengo tres títulos superiores, de tres especialidades distintas y coincido al 100% y coma con coma con Maribel en este punto. Por suerte, parece que las cosas están cambiando en este aspecto. ¿Valorable el título? Sin duda alguna. ¿Que un título discrimine o vaya por encima de las habilidades?... con esto discrepo profundamente :)

  10. #2
    Julián López

    Al final y mal que pese, los títulos son lo único tangible y cuantificable...la única forma objetiva de ver habilidades es trabajando. Y coincido en que un titulo muestra mucho más que lo que dice el propio título. Muestra actitudes, por lo que no creo en los CV ciegos.

  11. #1
    Eduardo Madinaveitia

    Completamente de acuerdo: el título (los títulos) no lo es todo; son más importantes las enseñanzas que da la vida en la práctica. Pero, en igualdad de otras condiciones, cuando yo he tenido que elegir a alguien para mi equipo prefiero que también tenga un título, y de una universidad o una escuela de negocios cuanto más prestigiosa, mejor. Y si además ha tenido muy buenas calificaciones, aún mejor. Y sí; también conozco y he trabajado con gente excelente que no tenía ningún título y era mejor que muchos de los que tenían varios.

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