“Lo siento, mi diseño no es lowcost”. Dignificando el valor del diseño

¿Te imaginas entrar a un bar y regatear los precios?

– Hola, buenos días ¿Cuánto cuesta un café?

  • Son 1,50 caballero.
  • ¿1,50 €? En el bar de mi amigo Pepe un café cuesta 90 céntimos.

Si escuchas esto en la mesa de al lado te parecería una locura, es más, mirarías al amigo de Pepe de forma extraña mientras piensas: “Vete al bar de Pepe”.

Sí, lo sé, hay gente que maqueta o diseña a un precio más barato, pero no ofrecen lo mismo que te estoy ofreciendo yo.

¿Pero qué pasa con el diseño?

En el mundo del diseño hay mucha intrusión, pero si lo pensamos, ¿quién puede hacer un logotipo por 50€? No creo que nadie sea capaz de hablar con el cliente y sacar las ideas del briefing, realizar las tareas de investigación, bocetar y diseñar un logotipo por 50€ ¡Y en 24 horas! Pero hay muchas webs y “diseñadores” ofrecen esos precios y al final el resto de diseñadores que siguen un proceso adecuado se ven obligados a explicar ( y no siempre es poco tiempo) que es imposible que alguien te ofrezca esos precios.

“Hay clientes y proyectos que no son para ti, y no pasa nada”

Tenemos que seguir justificando nuestro trabajo de manera constante, y desgraciadamente esto ocurre con demasiados clientes. No podemos luchar contra el intrusismo, pero nuestros resultados son mucho mejores y es lo que tenemos que mostrar.

No entiendo todavía cómo alguien puede dar un presupuesto para una web sin conocer de qué trata el proyecto, las funcionalidades, el tamaño de la web o las preferencias del cliente. Creo que el trato con el cliente es fundamental, de esta manera y antes de que él lo pregunte, le puedes explicar los procesos, los tiempos, la manera de funcionar y empaparte sus necesidades. ¿Cómo voy a hacer un diseño sobre algo que no conozco?

¿Cómo podemos cambiar esto?

No tienes que hacer todos los proyectos. Cuando comienzas, tienes que llenar tu portfolio ¡tienes tantas ideas!, porque claro, no vas a vender nada si no saben lo que eres capaz de hacer. Esto normalmente implica precios muchos más bajos y coger la mayoría de los proyectos aunque no sean tu especialidad.

No se puede culpar al cliente del desconocimiento de un precio, pero si al explicar todo el trabajo que conlleva una tienda online, quiere que se la termines por 500€ porque va muy mal de dinero y tienes que entender que está empezando… ¡huye! Cuando gane dinero te va intentar tirar los precios igualmente, porque si se lo hiciste antes, ¿por qué no ahora?

Hay clientes y proyectos que no son para ti, y no pasa nada. Con el tiempo, y poco a poco, esos precios van incrementando, de la misma manera que la calidad y rapidez de tus trabajos. Hay que saber decir adiós y esto se va aprendiendo:

Lo siento, no hago diseño Lowcost, si mira por internet seguro que encontrará millones de posibilidades. Si alguna vez quiere algo más elaborado y personalizado, no dude en contactar conmigo, que estaré encantada en trabajar con usted.

  1. #6
    Ares Ruiz

    Me ha encantado este artículo y estoy muy de acuerdo con Berta. No se puede dar un precio sin conocer el proyecto antes, o al menos no se debería. El gran problema es que el cliente ya viene regateando desde el principio porque tenemos grabado a fuego que la competencia es sinónimo de tirar precios. De hecho, me he encontrado con clientes que ya no regatean sino que intentan imponer un precio por su cuenta porque el vecino lo hace a ese precio. Discúlpeme, pero yo soy el que pone valor a mi trabajo y si el vecino se lo hace más barato, es libre de encargar el proyecto a quien quiera. No obstante, ¿por qué viene a regatearme a mí si el vecino ya se lo ha ofrecido tirado de precio? Quizás porque sabe que lo que le han ofrecido no es un producto de calidad.. Ahí lo dejo.

  2. #5
    Me encanta la creatividad, la buena creatividad.

    Estoy muy de acuerdo con este artículo, si bien y lamentablemente esto no pasa solo en diseño, el diseño y la creatividad cargan con el regateo desde hace años. Acabo de leer el comentario de Gorka y añadiría que esto no es fruto solo del mundo digital, el diseño y la creatividad lo es tanto fuera como dentro del mundo digital y no son los "gurús" de internet los responsables de los males de la humanidad. El falso "gurú" ha existido y existe en cualquier campo y surgen cuando el desconocimiento es mayor que el conocimiento. En resumen, y mi reflexión al respecto de este artículo es que la excelencia está tanto en el que hace como en el solicita, en este caso, creativo y cliente. si el cliente no pide algo excelente, pagará 50€ y asumir la calidad de lo que reciba.

  3. #4
    Miguel Alvarez

    Estamos viendo en el mercado empresas que ofrecen diseños web a 30€, ediciones de vídeo a 5€ etc., e indudablemente este hecho da pie a un regateo por la percepción de que el diseño y la creatividad son baratas. Es trabajo de todos empezar a concienciarnos de que la creatividad ad-hoc no puede ser lowcost.

  4. #3
    Gorka Aristegui

    Hay que entender el lado del cliente, sobre todo desde el punto de vista digital. Los gurús de internet han dado recetas y soluciones mágicas a muchas empresas que después no han sido tan mágicas. Y al final quién sufre las consecuencias de la desconfianza generada es todo el mercado. Y desde ese lado trabajar en ofrecer honestidad y transparencia y nunca subir o alzar las expectativas. El objetivo no debería ser una venta sino conseguir un cliente recurrente. Buen post

  5. #2
    Laura Díaz

    Estando de acuerdo contigo, creo que al final son momentos. Cuando no eres conocida y no tienes cartera de clientes, debes tener precios bajos para tener portfolio, cuando eres conocida, ya no. Sin embargo, siempre tendremos que justificar el trabajo porque el diseño, como el SEO, son cosas intangibles en el corto plazo, y su efecto se ve en el largo plazo. Cuando un cliente repite contigo un diseño no es por el precio (te dirá que es el precio), es por tu forma de trabajar con él, por ese acompañamiento, y sobre todo, por el feeling y feedback recibido de los trabajos previos (ya sea de ventas o de valoraciones y comentarios de sus clientes). Por eso, no es algo "desgraciado" sino algo totalmente lógico.

  6. #1
    Javier Sánchez

    El diseño, como cualquier trabajo de pensar exige mucho y se paga mal. Lamentablemente en este país no se pone el concepto "pensar" en el presupuesto y así nos va... casi se regala la creatividad. ¡Muy de acuerdo contigo Berta!

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